Jan 20, 2007

Corazón de marfil

Llegué a NYC, un sábado en la noche. Me encanta Nueva York por todo su caos. Caminé apresuradamente y ahí estabas. Aún vestías el uniforme del hospital. Sonreíste. Te abracé, me abrazaste. -No he dormido en toda la noche- Fue lo primero que se te ocurrió decir. - Me alegra verte - Fue lo primero que a mí, se me ocurrió decirte. Tomamos el tren y recorrimos una vez más nuestro camino. Llegue a casa de nuevo. Todo seguía igual después de un par de meses. Vi a Gato y le di un enorme abrazo, le prometí comprarle un wiska especial para celebrar mi estancia. Fue divertido estar ahí, cuidar de él, mimarlo un rato... Ahí estuvimos los dos, completos extraños, solos, sin armadura alguna ni distancia que nos separara. Era sólo el silencio nuestra barrera. Estabamos perdidos. Pensando en otros tiempos, viejos tiempos quizá, en amores actuales y en la encrucijada de nuestro encuentro. Callados vimos la tele, callados caminamos, callados comimos y callados dormimos. Ha pasado una semana de estar callado, de no tener que decir nada. No tener necesidad de utilizar palabra cuando hay un roce que lo dice todo, una mirada cómplice que lo adivina todo, un beso que lo calla todo. Es sólo silencio lo que respiramos. Y hoy que me voy, ya no hay roce alguno, no hay más besos que lo callen todo. Hay ruido para evitar el silencio. Hablamos tanto para no escuchar nuestro silencio. Le digo adiós a Gato. Te abrazo, me abrazas. Me das una pequeña caja de madera con símbolos hindúes. La abró y hay un corazón negro de marfil. Hay letras talladas en él. " Take my heart, it's all yours" Me quedo callado y te abrazo. Lloramos nuestro camino en tren. Te tomo de la mano y otra vez, hay silencio. Llegamos al aeropuerto y camino con tu corazón negro de marfil en mi mano. Anuncian mi vuelo...

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