May 20, 2008

Aguas corazon...

Tuvo miedo del agua desde que era pequeño. Nunca se atrevió a ir más allá, cuando el agua cubría sus pies sabía que había alcanzado su límite. No había incertidumbre en su vida, siempre hizo las cosas que debía hacer en el momento oportuno. No gastaba su tiempo viendo televisión o jugando video juegos. Siempre programaba sus tareas para tener todo a tiempo. La máxima emoción era saber que podía acertar cada una de las respuesta en sus examenes. Todos los días era una repetición del día anterior y de los meses anteriores. Los fines de semana había algunas variaciones con respecto a los días de la semana como limpiar la casa, lavar su ropa. Se sentía a gusto de la forma en que había controlado los misterios de la vida y se había acercado a un punto de calma y felicidad que le agradaba. El olor de un perfume barato fue lo que le provoco un enojo innecesario . Maldita sea, se dijo para si mismo. El olor era tan fastidiante que toda la cordura que había guardado durante 30 anos, fue perdida en un instante. Volvió la vista y se encontró con ella. El autobús se detuvo y ella tomo sus cosas. El la siguió y con el corazón fuera de si, en el lote vacio dejo los retazos de sus días de certidumbre.

Apr 8, 2008

Yo confieso...

Recibió quinientos pesos por su trabajo. Estaba feliz, era la primera vez que recibía tanto dinero y al mismo tiempo, la primera vez que hacía algo bien. Primero pensó que no sería capaz de hacerlo. Había nacido con un intelecto inferior a lo normal, la nariz gigante y con los ojos chuecos. Sin embargo, tenía una corazonada que todo saldría bien. Estuvo nervioso los primeros días; el viernes se levantó temprano y le pidió a su madre que le preparara huevos con chorizo. Comió como niño de hospicio y al finalizar, pidió por su bendición. Ella todo extrañada evitó preguntar pero, él le dijo, madre voy a la iglesia y con el voy a la iglesia, se despidió. Había una considerable línea para pasar al confesionario. Un anuncio decía: Sólo 25 confesiones por día. Era su día de suerte, era el número 25. Esperó por más de seis horas hasta que le tocó su turno. El padre salió del confesionario y lo vio de arriba abajo, le dijo que se apurara, que su confesión tenía que ser corta, tenía hambre… El hombre con los ojos chuecos asintió con la cabeza y siguió al padre al jardín. Estaba a punto de empezar su confesión cuando el sacerdote sacó un cigarrillo. El hombrecillo no sabía si seguir o no. El padre le dijo continua, te escucho… Confieso padre que tengo que matarlo y el padre se rió hasta que sintió un dolor como ninguno antes…

El coleccionista

Mi padre me pegaba. Solía poner su revólver en mi boca. Me mataría algún día, yo lo sabía. Tenía la seguridad que una tarde después de regresar de la escuela, lo encontraría borracho y malhumorado y él en su afán de divertirse, pondría su revólver en mi cabeza y me volaría los sesos. Por eso, puse desparasitante para puercos en su bebida. Murió en tres días. Penosa muerte porque la pasó en el baño contrariamente a lo que pensó, no murió por su vicio. Hoy que regreso al pueblo, me acuerdo de aquella noche cuando dio su último suspiro. Mi madre llorando de alegría para que la gente no pensara mal de ella. Yo lloraba de desconsuelo y por dentro rezaba lo más rápido posible para que Dios pudiera perdonarme en cuestión de días. No sé aún, si Dios me perdonó porque, a veces, regreso del trabajo y encuentro a mi padre sentado en mi sala, perdido de borracho con su revólver esperando mi cabeza.

ला तर्दे देल ८ दे अब्रिल

Se despertó ocho horas después de lo que había previsto. El reloj marcaba las 3:45 p.m. y pensó que tendría que esperar otro día. Miró a su alrededor y extrañamente todo estaba limpio. La sensación que tenía era diferente. No sentía dolor o preocupación alguna. Estaba vivo, estaba seguro de eso. Tomó las cartas que yacían cerca de su cama y las leyó en voz alta tratando de encontrar algo que se le hubiera olvidado. No encontró nada. Camino durante horas antes de decidirse a ponerlas en el buzón y después regresó a casa silencioso, nostálgico. No se quitó el abrigo de piel, sólo dejó su cartera y sus llaves. Cerró la puerta y manejó durante algunos minutos hasta encontrar el lugar donde había decidido morir.

Mar 24, 2008

La realidad ha superado mis sueños. Por eso, quizá he dejado de escribir. No hay palabras que quiera plasmar y a veces, en noches como ésta en la que el sueño se aplaza, me doy cuenta cuan feliz soy...y sí, hoy abriera mi cuerpo no sólo encontraría novelas viejas, retazos de poemas inconclusos, miles de cartas no abiertas, hoy encontraría un libro de cuentos con pequeños dibujos. Soy una naranja retro con sueños azules, de hojas rojas y de un sabor amarillo. Rio pero, de dirente modo. En el cajón del escritorio sólo hay periódicos tristes y yo, ya no quiero leerlos. Prefiero abrir el librito de cuentos que escondí debajo de mis costillas, al lado de mi corazón. Me gustan los pequeños dibujos sin colores. La mañana se acerca y yo aquí, sin palabras en mi muda boca ante el temor de esta mi voz que me calla.Me inspiro y caigo en este sueño que he nombrado realidad... Me gusta por primera vez. Me doy cuenta cuan feliz soy...

Mar 1, 2008

Great Expectations...

In the background, an old song was playing while you were holding my hands. My life will change.  Time has stopped and everything will happen even if I am ready or not.

We have become desire and we will burn in the end. We will  be reduced to ashes. However today, I wish you were my great expectation, the final desire.

Life and its surprises. Hopefully I will be there when you wake up to say good morning KS.

Jan 6, 2008

Encontrarme...

Sentado en esta esquina viendo el mundo pasar, me pregunto cada día ¿qué hago aquí? Una sola pregunta y no hay respuestas. En el centro de la ciudad, la gente camina sola, todos extraños, lejanamente extraños que la soledad es imposible de sentir. Recorro la ciudad y me busco en el frío de la mañana pero, me gusta más buscarme en las orillas de la playa. Camino la playa todos los días esperando que sus pastos se pinten de verde y sus aguas dejen de estar congeladas. Me busco ahí en la lejanía de los barcos que se acercan a tierra. Allá en aquella distancia en la que estoy... From here, all seem so far away. I am not sure if I am ready. The  cold has been so hard on me. I'm tired and I need to go sleep. I just came with a bag of dreams. Is here dreamland or I will still need to go further until I find that place?