Jan 29, 2007

El extraño.

Y es que el extraño se quedó. Calló mi soledad con el solo aliento de una promesa inconclusa. Y me quedé ahí, entre sus brazos bebiendo de una esperanza que todos perseguimos. No dije nada. Ya no acostumbra a decir nada. Sólo me quedé pensativo...

Jan 25, 2007

My b-day!!

Hoy es mi cumpleaños y en realidad, no tengo expectativas para hoy. Muy probablemente quién quiero que escriba, no escribirá, ¿triste,no? Hace mucho frío y me he puesto a jugar con el vaho que sale de mi boca. Uso los dedos de mi mano para escribir en una ventana, toda clase de ocurrencias. Estoy cansado y mi cuerpo me duele. A lo lejos, veo las luces de la ciudad y es inevitable no pensarte, aunque sea por un momento. Quizá sólo sea melancolía. El clima me hace recordarte, que los huesos se me entuman y que el tiempo trasncurra lentamente. Ojalá estuvierás aquí para aliviar el frío de mis palabras, para darles un poco de sentido pero estás tan lejos, casi del otro lado del mundo y al parecer, no tengo cabida en tu memoria. Me rio. ¿Qué diablos hago en el piso? Me levanto y agradezco que haya lluvia, que el clima este así, que me duela el cuerpo, que tenga tos... En fin, it's time to rock..!!

Jan 21, 2007

Creo que he perdido la magia. A veces te imagino y ya no puedo ver tu cara ni siquiera escuchar tu voz. Ni sentirme entre tus brazos... ¿Qué haces hoy cuando te escribo? Y es que la distancia nos mata, nos envenena. Nos abandona y quisiera recorrer el mundo otra vez y encontrarte pero, estoy aquí con todos mis dilemas... Ya quiero irme a buscarte, tomar mis maletas y seguir tu rumbo desconocido. Pintar mis alas de distintos colores. Sólo tres días más y el gran viaje empezará aunque tengo la certeza que empecé hace algún tiempo...

Jan 20, 2007

Corazón de marfil

Llegué a NYC, un sábado en la noche. Me encanta Nueva York por todo su caos. Caminé apresuradamente y ahí estabas. Aún vestías el uniforme del hospital. Sonreíste. Te abracé, me abrazaste. -No he dormido en toda la noche- Fue lo primero que se te ocurrió decir. - Me alegra verte - Fue lo primero que a mí, se me ocurrió decirte. Tomamos el tren y recorrimos una vez más nuestro camino. Llegue a casa de nuevo. Todo seguía igual después de un par de meses. Vi a Gato y le di un enorme abrazo, le prometí comprarle un wiska especial para celebrar mi estancia. Fue divertido estar ahí, cuidar de él, mimarlo un rato... Ahí estuvimos los dos, completos extraños, solos, sin armadura alguna ni distancia que nos separara. Era sólo el silencio nuestra barrera. Estabamos perdidos. Pensando en otros tiempos, viejos tiempos quizá, en amores actuales y en la encrucijada de nuestro encuentro. Callados vimos la tele, callados caminamos, callados comimos y callados dormimos. Ha pasado una semana de estar callado, de no tener que decir nada. No tener necesidad de utilizar palabra cuando hay un roce que lo dice todo, una mirada cómplice que lo adivina todo, un beso que lo calla todo. Es sólo silencio lo que respiramos. Y hoy que me voy, ya no hay roce alguno, no hay más besos que lo callen todo. Hay ruido para evitar el silencio. Hablamos tanto para no escuchar nuestro silencio. Le digo adiós a Gato. Te abrazo, me abrazas. Me das una pequeña caja de madera con símbolos hindúes. La abró y hay un corazón negro de marfil. Hay letras talladas en él. " Take my heart, it's all yours" Me quedo callado y te abrazo. Lloramos nuestro camino en tren. Te tomo de la mano y otra vez, hay silencio. Llegamos al aeropuerto y camino con tu corazón negro de marfil en mi mano. Anuncian mi vuelo...

Jan 5, 2007

¿Y ahora qué?

Me quedé sentado esperando que los minutos corrieran más rápido o que algún extraño objeto hiciera que la tierra se moviera apresuradamente. Nada pasó. Me quedé absorto en mis pensamientos. Me seguía preguntando como sería regresar...imaginé que el olor a naranjos poco a poco entraba por mi memoria y evocaba tanto recuerdos. Demasiadas sensaciones. Me quedé callado como pocas veces lo hago. Traté de recordar el camino y los árboles sin hojas. El pequeño letrero de la casa, el sonido de los perros, la casa de los conejos. El olor del otoño. Desperté de mi sueño. Alguien me despertó...

Jan 4, 2007

¿En qué momento?

Es jueves. Estoy sentado una vez más aquí frente al monitor sin saber exactamente el porqué... Probablemente debería empezar a escribir. Dejarme llevar por las palabras y que éstas se vayan uniendo unas tras otra. Al final, algo habré de contar. Eran como las 6:30 de la mañana. Confieso que me levanté tarde. Llamé a un taxi y esperé. Nunca llegó. Salí a la calle a tomar uno. Le dije al conductor, al aeropuerto por favor. No lo miré. Sólo iba pensando en cómo sería de nuevo volver... Mi vuelo era a las 8:30. El taxi no avanzaba. Demasiado tráfico. Pregunté el porqué. No recibí una respuesta. Volví a preguntar. Seguí sin contestación alguna. Llegué tarde. Muy tarde. Corrí para alcanzar mi vuelo. Nunca llegué. Lo bueno que no era la primera vez que me pasaba. Fui al mostrador de la aerolínea y pedí otro vuelo. Inventé todos los pretextos habidos. Conseguí un vuelo a las 12 del día. Recorrí todo el aeropuerto. Después de un exhaustivo andar. Me senté en una de las mesas de comida rápida. Me puse a platicar con los extraños que al igual que yo, esperaban que el tiempo pasará rápido y que la espera no fuera tan cruel. Me puse a pensar todo lo que hubiera hecho en esas horas perdidas si me hubiera levantado temprano. No me quedaba más que esperar. Me chocan las esperas. Esperanza se sentó al lado mío. Me contó que estaba esperando a su papá. -No lo he visto en 20 años - sus ojos parecían humedecerse. No dije nada. Me platico de sus historias con él en Tapachula y los caminos verdes para llegar a su casa. Sólo recuerdos de su niñez. Su papá los dejo a todos- Esperanza dijo con voz quebradiza. - Siempre extrañé que me contará esas historias que sólo los papás saben contar. No dije nada por segunda vez. Anunciaron que el vuelo procendente de Texas había llegado. Esperanza se levantó. - Mi papá viene en ese vuelo - el silencio. El callado silencio. - Lo veré una vez más -. Me atreví a decir - Mujer sonrié, no puedes tener esa cara. No debe verte triste- Rodaron una imperceptibles lágrimas. De esas lágrimas certeras que nos traicionan cuando tratamos de ser valientes. - Mi papá viene en un ataúd- Esperanza dijo con una voz entrecortada. - Ya no podrá contarme una de esas historias que me contaba, ni decir hijaputa dónde andabas- Me quedé callado. Se fue así como llegó. Esperanza caminaba lentamente, parecía cansada quizá más por esas cosas que uno lleva por dentro que por los años. ¿Cuánta espera? Veinte años y lo verá ahí, muerto. Sin aliento, sin palabras. Vi el reloj, casi las doce. Fuí a la puert de mi vuelo y me llevé la sorpresa que mi boleto era uno de esos que les dan a los pilotos. No había un lugar más, tendría que esperar otras diez horas antes de partir. Y seguí esperando a que el tiempo se muriera...

Jan 3, 2007

My wish...!

Hoy es un día especial. Pensé que me harías falta, que el pensamiento te buscaría por los recovecos de mi memoria. No fue así. Sonrio. Creo que las cosas este año mejorarán. Ya no habrá fantasmas ni viejas heridas. Quizá ya me pueda dedicar a realizar mis planes y dejar atrás todo este equipaje de ropajes inservibles.