Jul 24, 2007

Liberty Ave

Manchas rojas

Me veo en el espejo y me quedo quieto. Tengo unas manchas rojas arriba del hombro. ¿Estaré enfermo? Me aterra la idea de morir tan pronto. Me repito a mi mismo que es una mancha roja tan normal como las que le salen a todo mundo. ¿Qué tal si no es una mancha normal? Me respondo a mi mismo. Me veo en el espejo y me quedo aún más quieto. Miro fijamente el espejo y le quito las manchas rojas. Estoy curado. No más manchas rojas en las mañanas después de bañarme.

Cuando es bueno cambiar...

Estoy de regreso. Un tanto diferente. Más nostálgico, más pensativo pero, menos congruente.Las cosas son diferentes. Fue cuestión de meses, de cerrar los ojos y en un instante, amanecí en un lugar caótico. A veces cuando la alarma suena, respiro profundamente como si eso fuera a llevarme a otro lugar o al menos, alargar esa inevitable hora. Estoy cansado de despertar a la misma hora y con los mismos sueños colgados en algún lugar de mi pequeño cuarto. Quisiera levantarme un día y llevarmelos a algún lugar. Lejos de aquí. Me digo todo los días pronto, pronto será ese día. Mientras tanto sigo levantándome a la misma hora y haciendo esas cosas que son necesarias para sobrevivir. Sin embargo, mis ansias me están matando. Me estoy muriendo. Espero que pronto, pronto ese día llegue...

Jul 1, 2007

Alguien espera por mí...

Quizá eran como las diez, probablemente más tarde de un sábado sin más expectativas que las de tomar uno o dos tragos antes de ir a casa a refugiarme del hastío del mundo. Te busqué a mí lado y alrededor. No te encontré. Quizá no te ví. Me pregunto como te llamas y que fragancia usas, de qué forma es tu sonrisa y la forma en que abrazas. Si hablas cuando duermes… Pedí la cuenta y antes de salir como es mi costumbre, permanecí en la puerta buscándote. No estabas ahí. Quizá un día de estos estés esperando por mí. Caminé por las calles del centro pensando que igual y te habías perdido. Así que en ayuda del destino, recorrí las calles cercanas pero, no te encontré. La lluvia impidió que siguiera en tu búsqueda. Me refugié en una iglesia cercana y todo estaba tan desierto que me alegré porque así, sería más fácil encontrarte. No llegaste, quizá hoy no estuviste esperándome. Mañana regresaré. Ojala te encuentre…