A veces no puedo pensar tan rápido ni hacer cuentas con mi cabeza. Repito muchas palabras y pareciera que mi vocabulario se reduce cada que pasan los días. Quizá me estoy volviendo viejo…
Hoy me levanté y desperté con un sueño nuevo. No dije nada a nadie, ya que lo dejé bajo mi almohada y con esto de los robos, oculto está mejor.
Aún no he decido como llamarlo y tampoco sé, si podré criarlo. Confieso que estoy emocionado. Es como tener una mascota nueva. Uno se pone a pensar en toda clase de alegrías que le traerá.
Me preocupo por él. Ya que lo dejaré solo y me pregunto ¿qué tal si él es como yo? ¿qué tal si no le gusta estar debajo de la almohada y decide salir? En fin, montones de preocupaciones innecesarias en el momento pero necesarias para calmar mis ansiedades.
Me rio, me tiro a la cama y abrazo a mi almohada una vez más. Me permito soñar…

1 comments:
k maravilla! me encanta tener sueños nuevos, la emoción y la energía que te da es increíble...
abrazo
alexia
Post a Comment