Mi Ipod no está, no encuentro las llaves ni mi cartera. Es miércoles por la mañana y en realidad, no quiero ir a trabajar. Pienso en provocarme un berrinche pero, en vez de eso me rio. Estoy feliz.
Después de mis pérdidas de memoria involuntarias, de mis olvidos provocados, de mis soledades exacerbadas, de mis esperanzas truculentas y de ilusiones mentirosas. Estoy aquí con más años, con más ojeras, con más lágrimas derramadas y con menos sueños por llevar. No es que me haya rendido a ellos sino que muchos de esos sueños no eran míos. Ahora sólo llevo los que me hacen feliz y los que lo harán en un futuro.
Abandono los días interminables y los amigos de una noche. Cambio eso por un buen libro o por quedarme en mi cama tirado viendo las estrellas, por sumergirme en la alberca las horas interminables hasta que mi alma se encoja.
Ya no pienso en volver porque volveré. Ya no pienso en ti porque te veré de una u otra forma. Y al final, me alegra estar aquí y haber vivido todo eso que me ha llenado de recuerdos….Es de noche y llueve en esta frontera tan lejos de la realidad...

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